Es vital administrar y definir correctamente los diferentes niveles de acceso a la información y sistemas.
Los niveles de acceso que se dan a los usuarios se determinan de dos maneras:
- El rol/función del individuo dentro de la organización.
- La sensibilidad de la información guardada en el sistema.
Hay dos conceptos clave para asignar y dirigir los derechos de acceso de cada individuo: Privileged Identity Management (PIM; Manejo de Identidad Privilegiada) y Privileged Access Management (PAM; manejo de Acceso Privilegiado).
Parecen el mismo concepto pero hay diferencias. PIM se usa para traducir el rol de un usuario en la organización a privilegios en un sistema, mientras que PAM se usa para gestionar los privilegios en un rol de acceso entre otras cosas. PAM también involucra reforzar las políticas de seguridad.
Lo que es esencial es el concepto de "least privilege". Simplemente, a los usuarios se les deberían dar los menos privilegios posibles para llevar a cabo sus tareas/funciones.
